sábado, 7 de marzo de 2009

LA MININA

De vez en cuando, y a pesar de la que está cayendo, conviene que por lo menos esbocemos alguna sonrisa. Como este finde lo tengo libre y, ya he terminado de planchar la ropa que me dijo mi mujer, con la esperanza de arrancarte una sonrisa he decidido contar este sucedido.

Un encuentro casual y muy agradable, ha traído a mi memoria una pequeña historia que en su día me hizo reír, y ahora, al recordarla lo ha vuelto a conseguir. Con la esperanza de que tu, que me honras leyéndome, por lo menos sonrías, te la voy a contar.

Actualmente, son muchas las parejas que no quieren tener hijos, pero como necesitan volcar sus afectos sobre un ser de sangre caliente, tienen un perro, es más barato que un hijo, lo pueden dejar solo en casa sin que les acusen de mal-tratadores, no tienen que limpiarles las caquitas etc. pues este hecho no es de ahora tiene sus precedentes. Verás.

Un matrimonio amigo mío no quería tener hijos, tenían una gata preciosa y en ella volcaban todas sus caricias, le hacían a la gata más fotos que un amante padre puede hacerle a sus hijos, tanto él como ella, daban la brasa a todos sus amigos, mostrándonos las fotos de su gata con el mismo orgullo que un padre puede mostrar la foto de su hijo cuando da sus primeros pasos. Cierto día, este matrimonio se encontró en unos grandes almacenes con una compañera de trabajo de él, esta mujer era una pija que no salía de la calle de Serrano, que con voz engolada te pedía fuego diciendo “¿me puedes incinerar el cilindrin?” Las giliplleces no son exclusiva de nuestros días, en aquella época también había idiotas de este tamaño; ocurrió que después de las presentaciones la pija, dijo dirigiéndose a él. “¿Y tu minina? ¡Que hermosa! ¡Cuánto me gustó acariciártela!” La mujer miro a su marido y a la pija con los ojos desorbitados, le pegó un tortazo a su marido le llamó sinvergüenza y salió corriendo, él tardó un rato en reaccionar, lo suficiente, para que ella tomara un taxi y regresara a casa sola. Cuando él llegó a su casa encontró a su mujer envuelta en un mar de lágrimas, le costo (según nos contó) dios y ayuda para calmarla, y para convencerla de que minina es una forma de llamar a la gata, y que la pija la conoció un día en el veterinario donde ella fue con una perrita a la que llamaba “kuki”, con dos Kas.Nueve meses después tuvieron un bebe precioso al que cuando la madre no estaba delante llamábamos “minino”; tuvieron dos mininos más y una minina, un minino de estos ha sido el grato encuentro que me ha recordado esta anécdota. Si esta historia ha conseguido que sonrias. misión cunplida.
Ya no tengo el finde libre mientras estaba haciendo esto ha llamado mi hijo JuanJo que viene a por nosotros para irnos a un pueblo cercano a sí que hata mañana si Dios quiere.
Mi lema POR QUE DIOS EXISTE SOY FELIZ

13 comentarios:

Caperucita dijo...

Menuda historia, realmente una anécdota muy divertida.
Que pases un feliz domingo junto a los tuyos.
Un abrazo.

Alatriste dijo...

Espero que vayan bien esas pruebas, abuelito. Estoy sin tiempo como tú, pero al menos quise desearte suerte y que todo fuera genial. Volveré. Un abrazo.

angélica beatriz dijo...

Simpatiquísima anécdota mi querido Juan. Y es que a veces las palabras hacen a la gente pasar tantos líos je...

Gracias por tus bellas visitas. Vendré seguido a acompañarte.

Un beso grande.

Campanita de BarZaires dijo...

Hola Juan, relamente me has hecho reir, esta genial la historia, gracias por venir a verme y dejarme siempre tus palabras tan cariñosas, ya tienes un nuevo tango para bailar con tu mujer, y espero que lo disfrutéis, me encanta cuando me dices que bailás con la música del blog, tendré que esforzarme más, para que os animéis y acabéis siendo bailarines de tango.
Besitos de todo corazón.

Lucina dijo...

Juan
Un escrito muy alegre, y bonito. Para leer este domingo, que lentamente se despide del verano.
Un beso grande

Samuel Villena dijo...

Jajaja, muy bueno lo de la minina! muchas gracias juan por seguir con nosotros incluso cuando nos estamos meses sin dar señales de vida. un abrazo y espero seguirte más a menudo!

K@ri.- dijo...

tremenda historia Juan!!!!
te deseo una hermosa semana y te dejo en mi blog un regalo para vos!
besos

CARMEN dijo...

Gracias por tus animos.
Cuídate mucho.
Besos para ti y tu mujer.

noecrof dijo...

en breve publicare algo nuevo en mi blog...
en cuanto Pedro estrene "Los abrazos rotos".
Me encanta Almodovar, Madrid, es para vivirla en vivo y en directo...y en el cine!!
Saludos y gracias por pasarte!!!!!

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Juan...

Muchas gracias por pasar a visitarme.

Te felicito por todo lo que regalas en tu blog y por tu amor a la familia, a los amigos y a la vida.

Seguiremos en contacto.

Cordial saludo.

Nuria dijo...

Objetivo cumplido, has arrancado una sonrisas y eso, en los últimos días, es todo un logro. Sigue así amigo Juan.

marina montecristo dijo...

Un buena anécdota y una expresión que se dice mucho en el día a día
si Dios quiere.
Gracia por tu visita
para mi ha sido un placer visitarte
Saludos

Ricardo Tribin dijo...

Juan, mi amigo.

Me gusta tu historia y tu concepto de Dios.

Yo tengo hijos y nietos y un hijo de poca edad: mi gatito.

Un abarzo especial