domingo, 25 de octubre de 2009

TEOLOGIA INFANTIL

Mi amigo Ramón me hace un comentario en el que me insta a escribir algo que no sea política. Como yo no tengo talento para inventarme una historia y contarla de forma que sea creíble y, por otra parte quiero complacer a mi amigo, editor del blog “El Desván del Poeta,” contaré algo que me haya sucedido a mí o que me hayan contado; lo primero que contaré será algo que me sucedió y que ya publique en febrero de 2007, para que vea mi amigo que no siempre escribo de política.

La cosa fue como sigue: llevaba a mis nietos al colegio, mi nieto Juan, 6 años, mi nieta Elena 4 años. Elena, es una charlatana incansable y una preguntona, de pronto, cambió el giro de su charla y me preguntó:

- Abuelo, ¿Dios existe? Es que yo no lo veo

Estaba yo pensando que contestarle cuando en ese momento nos adelantó una furgoneta (yo conduzco despacio) y Juan le dijo.

- ¿Ves esa furgoneta? ¿A que no ves al conductor? Pues Dios es como el conductor de la furgoneta, existe, aunque no lo veamos, porque todo funciona. Además, cuando la abuela estaba mala le pedíamos a Dios que la curara ¿cómo le vamos a pedir cosas si no existe? No somos tontos

Hasta llegar al colegio, hablamos sólo de este tema, pero aquí, no me atrevo hacer ningún comentario, sólo a decir mi oración preferida: Dios ¿te has fijado qué nietos más buenos tenemos? Sigue ayudándonos para que siempre sean así.

La siguiente historia me la ha contado persona de toda credibilidad.
En un colegio concertado religioso, dos niños entre 6 y 7 años discutían con tanto ardor que a punto estaban de llegar a las manos, intervino la profesora poniendo paz entre los chicos, al preguntar el motivo de la refriega uno de ellos se explicó.

-Es que este chico me llama tonto y, el tonto es él, porque él dice que no hay Dios porque él no lo ve, y que si no lo ve pues es que no existe.

La profesora preguntó al niño.

-Y tu ¿qué dices? Dios, existe o no existe, porque tu tampoco lo ves, y si no lo ves …

-Pues claro que existe (interrumpió el niño) no había de existir, si Dios es como los pedos, que no se ven, pero se notan.

Al decir esto el niño se tocó con los dedos de su mano derecha la nariz.

Todos los chicos soltaron la carcajada y la profesora tuvo que hacer grandes esfuerzos para no reírse, cuando pudo hablar le pidió al chico que fuera con ella y que le explicara donde notaba él la existencia de Dios. La profesora me confió que fue la mejor lección de teología que jamás había recibido.

A mí esto me recuerda ese pasaje del Evangelio en que Jesús ora diciendo “Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla”. Y yo pido; Señor hazme tan sencillo como un niño.

Hasta otro día si Dios quiere
Publicado en HISPANIDAD; SIGLO XXI; ESCTRLLA DIGITAL y ESPAÑA LIBERAL

11 comentarios:

RECOMENZAR dijo...

Gracias por pasar compartir
y escribir tan maravillosamente bien

Franziska dijo...

Hace ya algunos días me dejaste una nota en el blog. Te presento mis excusas. Mi retraso en contestar para agradecer tus palabras se debe a que ando muy liada últimamente con más temas de los que yo soy capaz de atender.

He estado echando una ojeada por tu blog y sí es verdad que te acercas mucho a los temas de política. Esa es una opción que yo no comparto pero que respeto. Si me permites una opinión te diré: la prensa, las cadenas de radio y las televisiones
no hablan más que de las manifestaciones de los políticos, es decir, opiniones, exabruptos, etc., y de fútbol y poco más. Es decir nos tienen machacados pues yo querría que trabajaran más y hablaran menos. Es más en mi blog se habla de cualquier cosa menos de
políticos y sus estrategias para distraernos de los temas verdaderamente importantes.

La verdad es que vas a ver lo difícil que me va a resultar prestar atención a tus artículos y no soltar alguna critica. Lo siento porque somos casi de la misma edad y tenemos muchas experiencias que compartir. Lo digo por la época que nos ha tocado vivir. Creía que yo era la bloguer de más edad en la Comunidad de Madrid -tengo 75 años- pero ahora la diferencia es tan poca que ya puedo ir perdiendo mi presunción.
¿Sabes de alguien mayor?

Bueno, perdona, creo que por hoy ya está bien habrá que dejar algo para otro día. Saludos cordiales para esa mujer maravillosa que nos describes y para tí, afectuosamente.

guillermo elt dijo...

Juan... Un post muy bonico y con enseñanza... Vamos que sí.

Respecto a la política... Bueno, yo cada vez estoy más convencido que, los políticos, existen, han existido y siempre existirán. Que por muy buenas intenciones que le pongan, luego están los intereses internacionales y que tb. es cierto que se olvidan de las promesas por... ¿por la erótica del poder?... jeje... Bueno de una forma u otra, u otra, u otra.... etc, lo que si es cierto es que, ellos, a hacer política... nosotros, los de a pié, a procurar hacer las cosas mejor que ellos, dentro de la "jodienda" (con perdón) en la que nos meten.

Un fuerte abrazo... No te preocupes ni te disculpes al venir a mi blog... Tardes lo que tardes, para mí un placer tenerte y claro, venir a verte-leerte.

Repito mi abrazo.

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

qué grandes son los niños!!! Gran sabiduría llena de sencillez. Un abrazo

CHARO dijo...

Los niños son geniales Juan siempre me sorprenden, me encanta la gente que sabe "rebajarse" a la altura del niño y disfruta y comparte su inocencia. Me gusta leer las anécdotas personales y la tuya es muy pero que muy tierna,tuvo que ser una gozada para tí escuchar esa discusión de tus nietos....a mí se me hubiera caído la baba.Saludos.Charo

Güisy Pérez-Cuadrado Señoráns dijo...

Hola Juan,sigo existiendo, quizás más que nunca, porque cuando te envuelve y "rellena" el buen sentir, cuando te sientes colmada, parece que la existencia se haga igual de consciente pero más henchida y pletórica. Así llevo un tiempo, desde que este Morenazo cayó fortuítamente en mi vida. Aflojó el destino esas cuerdas que me agobiaban, y me regaló un Buen Amor. No os olvido, solo que ya sabes que cuando te das a tantas personas apenas sí queda tiempo para lo de uno mismo, y ahora llevo unos días "clonándome" para procurar estar en todos los aspectos y para todos los que me rodean, agradeciéndoles con ello que estén a mi lado, valorando así su existencia junto a la mia.
Mis padres están muy bien, y mis hermanas, todas ellas. Ojalá vivieras aquí y pudiéramos tener la suerte de cruzarnos contigo y con tu familia en un paseo por alguna alameda, o en un parque...y daros un beso a todos.
Que la vida te siga llenando de buenos sabores...
Muchos abrazos para tí, y todos los tuyos.

Ricardo Tribin dijo...

Un post sublime, mi muy querido Juan, en el que ilustras a tus nietos y lectores acerca de quien y donde esta Dios.

Un fuerte abrazo

RECOMENZAR dijo...

Científicamente se ha demostrado que son necesarios cinco cumplidos seguidos para borrar las huellas perversas de un insulto. Los que tienen la manía de contradecir siempre al que está delante no gozan de tiempo material para paliar el efecto perverso de su ánimo contradictor

salvadorpliego dijo...

Para aplaudir estas historias. Gracias por compartirlas.

Un placer leerte.

Juan Escribano Valero dijo...

Hola Francisca: No conozco a nadie en el mundo bloguero de Madrid que tenga tantos años de juventud acumulada como nosotros.
La política la considero un mal menor que tenemos que soportar, nosotros podemos pasar de la política pero la política no pasará de nosotros, yo critico aquello que de los políticos np me parece bien es una forma de decirles que el pueblo llano que les paga el sueldo lo hace porque no tiene más remedio pero que no traga con carros y carrtas.
Los medios nos hablan de lo actual yo de lo que creo no se debe olvidar.
Francisca el que tengamos distintas ideas no quiere decir que no seamos amigos precisamente la diversidad es una forma de enriquecernos, asi que si tu me lo permites me gustaría contarte entre mis amigos.
Un abrazo

Alatriste dijo...

Gracias por seguir mi consejo. Je, je, je. Me hizo ilusión que me nombraras. Simpáticas anécdotas las que cuentas, abuelito. Un abrazo.