sábado, 6 de febrero de 2010

EL HONOR (Segunda parte)







De pronto, apareció una extraña procesión, iba compuesta de hombres y mujeres, y todos eran caras conocidas, pues todos (perdón señora Miembra) y todas, habían tenido o seguían teniendo responsabilidades de gobierno; presidian la extraña formación, ex Presidentes y Presidente del Gobierno,
seguidos de ex ministros, ministros, ex secretarios, secretarios secretarias y demás rémoras, todos ellos tenían una cosa en común, no tenían manos, las tenían cortadas, extrañado por esto pregunte a mi acompañante ¿porqué no tienen manos? Y me explicó: no tienen manos porque se las han cortado, la izquierda, porque es la que apoyan sobre la Biblia los que juran y sobre la Constitución los que prometen por su honor cumplir y hacer cumplir la Constitución, y la derecha es la que levantan al jurar o prometer, y como no han cumplido con su juramento o promesa, les han cortado las manos. ¡Qué horror! El estridente sonido de una trompeta me hizo pegar un salto en el sillón, el libro que tenía en el regazo se fue al suelo, eran las obras completas de Quevedo y estaba abierto por el SUEÑO DEL JUCIO FINAL, el sonido de trompeta fue el timbre de la puerta, tenía visita.

En Vitoria Gasteiz (Gasteiz, con razón Jordi Pujol no quería ir a Vitoria) hay una plaza que llaman la del Machete, y que yo creo que se debería llamar del honor, pues en ella se reunían los alaveses y los vecinos de las provincias limítrofes para hacer sus transacciones mercantiles, ahí se vendía de todo, especialmente ganado; caballar, lanar bovino, etc. sin que en los tratos mediase un papel que justificase la venta y avalara la compra, bastaba un apretón de manos y la palabra de honor, y cuenta la leyenda que en la plaza, al hombre que faltaba a su palabra rompiendo lo acordado, con un machete se le cortaba la mano que sirvió para cerrar el trato. En un extremo de la plaza y en una especie de urna de cristal protegida por una reja hay un machete, y debajo una inscripción, en la que se fundamenta la leyenda

Yo sugiero a Su Majestad el Rey, que cuando tome juramento a su primer ministro a título de Presidente del Gobierno, a todos sus ministros y demás adjuntos, lo haga en esta plaza, advirtiendo que si no cumplen, la leyenda dejara de ser leyenda , de esta forma es posible que en futuros gobiernos no solo tengamos personas bien, sino de bien, que sepan cumplir con sus juramentos o promesas, manteniendo impoluto su honor, los españoles no tendríamos como tercer problema de preocupación a la casta política, como revela un reciente estudio del CIS, la nación española dejará de ser un concepto discutido y discutible y, será como dice el artículo 2 de nuestra Constitución, patria común e indivisible de todos los españoles que además, podrán escolarizar a sus hijos en la lengua oficial del Estado, el Castellano, cualquiera que sea el lugar de España en el que residan. Bueno pero es que yo pienso que el catalán, el valenciano, el gallego, el vascuence, ¡porras! Hasta el chapurriau son españoles.
Hasta otro día si Dios quiere.
Publicado en ESPAÑA LIBERAL, SIGLO XXI y ESTRELLA DIGITAL.

10 comentarios:

Eurice dijo...

El sentido del honor hace tiempo que se perdio en este pais.
La palabra honor a la izquierda le suena a fascista y a la derecha ni la quiere utilizar por si acaso...
pasa como con la bandera, el idioma, pues si, somos españoles le pese a quien le pese, hablamos castellano y si además tenemos otro idíoma en algunas regiones,mejor, pero que yo sepa en el resto del mundo ni se estudia, catalan, euskera,etc (alguno habrá, que no lo dudo)
Saludos!

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Juan:

Coincido con Eurice, el honor como tal ha quedado en el olvido, hoy solamente queda la palabra pero se perdió su verdadero sentido y poco importa a los que juegan con él.

En todas partes es lo mismo, se puede parodiar el conocido refrán que dice: "Si por allá llueve por aquí no escampa".

Saludos.

guillermo elt dijo...

Amigo Juan... Que ya tenía ganas de verte-leerte.

Y es que, yo tb. estoy "llenetico de falta de tiempo" y, a duaras pernas puedo con mi blog y visitaros... :)

Leidos tus dos post del Honor... quiero darte un "gran apretón de manos", porque, salvando pequeñas peculiaridades de personalidad al exponer ciertos criterios... claro, como todos los que escribimos ciertas cosicas... pues esto de acuerdo contigo... No toman el pelo, o quieren tomárnoslo como y cuando quieres, y al igual que a la violencia de gënero se le repudia con el !basta ya!... a la impunidad de los políticos tb. se le debería decir lo mismo

Te mando un gran abrazo

María Jesús Verdú dijo...

Juan:
Muchísimas gracias por encomendar en tu misa a mi sobrinito para que Dios lo proteja.
Quería compartir contigo que ayer como madrina viví una jornada inolvidable y familiar.
El mejor momento: cuando el padrino, yo, la madrina (que tuve el honor de sostener al niño en brazos, mientras recibía las aguas del bautismo) y los padres, nos hallábamos los cuatro junto al cura delante de la pila bautismal y el clérigo derramó el agua de la concha nacarada sobre la cabeza de mi sobrinito y yo le sequé la cabecita.
Lo viví emotivamente como un momento realmente bello, inocente, mágico y profundo. Además, el niño estuvo tranquilo, no lloró mucho durante la ceremonia y sentí su paz y una conexión muy agradable. Además, el discurso del cura enfatizando en el amor de la familia, me encantó.
Le di gracias a Dios y a los ángeles por bendecirme con ese hermoso momento que nunca olvidaré. Supongo que es el milagro de la vida, el mejor de los milagros. A veces, Juan, la vida se convierte en un cuento de hadas, ¿no crees?

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.

un abrazo.

CHARO dijo...

LA SEGUNDA PARTE ME HA GUSTADO TANTO CÓMO LA PRIMERA, LAS DOS SE COMPLEMENTAN.

RECOMENZAR dijo...

Muy interesante tu texto vuelvo dejándote jazmines en la puerta de tus letras

Roxana dijo...

Hola Juan: por ahí me pierdo entre lo que es política, así que me quedo con la esencia de tu escrito El Honor.No creo que esté perdido, sigo creyendo que está en nuestra esencia de ser humano, es lo que nos aleja de la brutalidad y lo animalezco.En el honor está nuestra firma que nos compromete como persona.Gracias y hasta pronto.

Aitor dijo...

Buen artículo, le has dado un buen uso a las fotos si señor.

Un abrazo;
Aitor

María Jesús Verdú dijo...

Juan, pasaba a desearte un feliz fin de semana. Ahora me voy a visitar a tu encantador nieto, Aitor