viernes, 18 de febrero de 2011

UNA DE LUIS

El pasado día 16 de enero Luis cumplió 5 años, el otro día le tocaba a él bendecir la mesa, así que empezó a bendecirla sin que a él le hubieran puesto su plato. “en el nombre del padre” en ese momento la abuela le puso el plato, él, que vio su contenido, junto las manos en actitud orante y mirando al techo dijo “¡Dios tas pasao,! ahora te la bendigo doble” y así fue, cuando terminó la primera bendición hicimos acto de comenzar a comer y nos paro “¡alto! Que he dicho que la bendigo doble.”, y tuvimos que esperar a la segunda bendición. Reimos a gusto.

En su plato había patatas fritas y un huevo frito.

Las patatas las pelé yo cuando Nacho se durmió, es bueno participar en las tareas del hogar, así se está más tiempo junto a la mujer compartiendo cosas, incluso discutiendo ¿Por qué no?
Hasta otro día si Dios quiere.

9 comentarios:

CHARO dijo...

VAYA SALIDA TAN GRACIOSA QUE TUVO TU NIETO.....LOS NIÑOS SON LA SAL DE LA VIDA ¿QUE HARÍAMOS SIN ELLOS?.....MI MARIDO TAMBIÉN COLABORA SIEMPRE EN TODOS LOS QUEHACERES DE LA CASA, ES UN ENCANTO.

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Jua:

Compartir la mesa es uno de los momentos más agradables dentro de la vida familiar.

Una anécdota muy bonita nos regalas hoy.

Abrazos.

María dijo...

¡Qué gracioso tu nieto! gracias por compartir tus vivencias familiares, son muy cálidas y tiernas, me alegro mucho que disfrutes de tus seres queridos, son esos los momentos más entrañables.

No te preocupes si no tienes tiempo de visitar nuestros blogs, se hace cuando se puede, lo importante es saber que estás bien, y que disfrutas de tu familia y entorno.

Sigo trabajando, me va genial, estoy muy contenta, ójala me dure por mucho tiempo, pero bueno, de momento, ahí sigo.

Muchas gracias por visitar mi blog, a pesar de que no tengas tiempo, pero no te preocupes por nosotros, disfruta de tus bonitos momentos.

Un beso.

Susi DelaTorre dijo...

Los niños tienen una conexión especial con las cosas maravillosas y simples de la vida; aprovechables y dignas de ser vividas.
Con su visión del mundo, nos recuerdan el apostar por ir al encuentro de los demás, aunque sea dialogando con los seres queridos, ¡es francamente saludable!

¡Cordiales saludos, Juan!

Steki dijo...

Es cierto esto? Pero qué niño más despabilado! Es para comérselo a besos, jaja. Muy lindo lo que expresas al final de tu escrito, Juan. ERes muy tierno. Beso grande para ti y espero que estés bien de salud.

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Juan:

Pasaba a saludarte, desearte una buena semana y de paso agradecerte la visita y el comentario tan amable.

Abrazos.

guillermo elt dijo...

Son en esos momentos en que la familia... la fa-mi-lia... puede reunirse sin prisas y comentar de todo.

En casa, hasta que no estamos todos sentados, no damos las Gracias (consideramos que la comida ya está bendecida)

Abrazos.

Ricardo Tribin dijo...

Mi queridisimo amigo Juan.

Esta excelente!!! solo que me esta dando hambre.

Fraternal abrazo!!

La Zarzamora dijo...

Esos pequeñuelos, sí que saben...
Estarás orgulloso de él eh??
Besos, Juan.